Cd. de México (12 julio 2019).- Debido a políticas internas y factores externos, la economía mexicana habría entrado ya en una recesión, señala un análisis de la correduría Bank of America-Merrill Lynch.

Estimó que, con base en los indicadores hasta ahora disponibles del Inegi, el PIB habría caído 0.4 por ciento en el segundo trimestre, respecto al previo a tasa anualizada.

Y, dado que oficialmente en el primer trimestre ya hubo una contracción de 0.7 por ciento, se habrían sumado dos trimestres consecutivos de caídas, lo que técnicamente define a una recesión, indicó.

La recesión se oficializaría hasta que el Inegi dé a conocer el PIB del segundo trimestre el próximo 23 de agosto. Una estimación preliminar saldrá el 31 de julio.

“(Pero) la economía mexicana está ya virtualmente en una recesión, luego de que en el cuarto trimestre del 2018 apenas avanzó 0.1 por ciento, y luego cayó 0.7 en el primero del 2019”, expuso la correduría en su análisis.

Si la recesión se hace oficial, advirtió, presionaría al Presidente Andrés Manuel López Obrador a reaccionar, aunque el margen de maniobra sería complicado.

Planteó que AMLO podría verse obligado a aumentar el gasto del Gobierno, pero con ingresos más bajos podría verse imposibilitado, aparte de que sería riesgoso frente a la reacción de las agencias calificadoras.

“Éstas (calificadoras) pueden reaccionar a una recesión técnica degradando a México. “En particular Moody’s”, agregó, “que tiene una calificación soberana alta con respecto a las otras agencias, pero ya con una perspectiva negativa”.

Para Merrill Lynch son cinco los factores que están detrás del débil desempeño de la economía mexicana: la zozobra sobre el comercio internacional, la incertidumbre sobre las políticas internas de AMLO y su implementación, una política fiscal ajustada de Hacienda, la política monetaria restrictiva del Banxico, y la caída en la producción de Pemex.

Por el lado externo, indicó que México ha quedado en la “línea de fuego” de las guerras comerciales de Donald Trump, y sus amenazas de aranceles al País han inhibido la inversión extranjera.

“La incertidumbre también es alta en México”, anotó acerca del aspecto interno. “Además, la forma en que la Administración está recortando los gastos pone en riesgo el PIB potencial, ya que le está quitando recursos a insumos de crecimiento clave, como la salud e infraestructura”, resaltó sobre la política de Hacienda.

Por separado, al dar a conocer su minuta sobre su última reunión de política monetaria, anunciada el 27 de junio pasado, el Banxico reveló que todos los miembros de su junta señalaron que la información disponible sugiere que la actividad económica en México muestra una desaceleración mayor a la anticipada.