De los 912 casos certificados que integran la base de datos de la investigación, Tamaulipas tiene registrados 30, es decir, el 3.29%, teniendo el mayor número de denuncias el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), seguido por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y luego el Sector Salud.

El huachicoleo de medicamentos e insumos médicos, de acuerdo con las investigaciones de instancias federales y de las asociaciones que integran este análisis, se da en forma de robo hormiga, en el robo en la cadena de abasto o en las grandes compras. Ya en 2016 la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición reportó que el 22.9% de personas que recibieron recetas médicas en el servicio público no obtuvo los medicamentos requeridos.

En lo que se refiere al Sector Salud, en Tamaulipas el desabasto se refleja en las unidades de especialidad, como el Centro Ambulatorio de Prevención y Atención sobre Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS), que en varias ocasiones durante este año ha tenido desabasto de retrovirales, situación que afectó en distintos municipios a más de 4 mil 500 pacientes.

GRAVE RIESGO PARA PACIENTES

La presidenta de la Asociación Tamaulipas Diversidad Vihda Trans, Ana Karen López Quintana, presentó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas (Codhet), que la transfirió a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, debido a los problemas a su salud que estaba ocasionando a los usuarios, pues la falta de medicinas pone en riesgo la vida de los pacientes.

En febrero de este año fueron robadas del CAPASITS Tampico 600 cajas del fármaco Atripla, el cual contiene 30 pastillas por envase y que en el mercado negro o en farmacias se llega a comercializar hasta en 15 mil pesos, lo que originó también un desabasto de medicinas a mil 400 usuarios y una pérdida de 9 millones de pesos a la Secretaría de Salud.

En el ISSSTE, las medicinas que más faltan son insulina, para control de diabetes, así como medicamentos para tratar la insuficiencia renal, sobre todo en los municipios de El Mante y Reynosa, según lo declarado por el encargado de despacho de la Delegación del Instituto en Tamaulipas, Ariel Gámez.

Indica que aunque nos han mantenido con 90 a 95% de abasto en fármacos en general, sí se tiene algunos medicamentos pendientes y se trabaja en la recuperación y se están resurtiendo y mandando de la Ciudad de México para que lleguen a los centros de trabajo del surtimiento.

INVERSIÓN PARA IMPULSAR LABORATORIOS MEXICANOS

Por separado, Odilón Hernández, de la Unión de Farmacias de Tampico, comentó que es necesario ya que el Gobierno impulse con inversiones la producción de medicinas genéricas de laboratorios mexicanos, para evitar que las marcas eleven sus precios y esto sea motivo para que sean saqueadas o provoque crecimiento en el mercado negro de medicamentos.

“La aplicación de recursos en la producción de medicamentos mexicanos es ya urgente”, expresó, “para que existan medicinas en todas las unidades médicas, pero también en la distribución de los particulares, porque solo abriendo la oferta se podrá cumplir con la demanda y terminar con prácticas nocivas”.

Mientras que Adalberto Méndez López, director de Vinculación Institucional y Evaluación de Delegaciones del IMSS, aseguró que se encuentran en marcha en distintos lugares del país investigaciones abiertas sobre desabasto de medicinas.

Mauricio Merino Huerta, coordinador nacional de Nosotros, expresa que estos son los primeros hallazgos que esperan contribuyan a visibilizar esta problemática y avanzar en su solución, con el apoyo de la participación ciudadana y acciones concretas de las autoridades.

Del total de estos casos, la mayor frecuencia de casos de no surtimiento se concentra en enfermedades como diabetes (15.3%), hipertensión (14.3%), cáncer (8.6%), VIH (7.3%) y fallo renal (3.5%). El 48.7% de los casos corresponde al ISSSTE, el 25.1% al IMSS, el 15.9% al Seguro Popular y el resto a otros sistemas de salud.

Los medicamentos que más se reportan como no entregados son Losartán y Telmisartán, para controlar la presión arterial alta; Insulina y Metformina, para regular la cantidad de glucosa de la sangre; Tracolimus, para prevenir el rechazo en personas que han recibido trasplantes.

Así como el Alopurinol, usado en el tratamiento de la gota y en personas con altos niveles de ácido úrico causado por medicamentos para tratar el cáncer o cálculos renales y Alprazolam, usado para tratar trastornos de ansiedad o de pánico, entre muchos medicamentos más que se integran en este reporte.

La página en Internet “No al Huachicol de Medicinas” tiene como objetivo crear una red de pacientes, familiares de pacientes y personal de salud que denuncien el desabasto de medicamentos, con lo que se busca atacar la problemática y terminar con prácticas de corrupción e ineficiencia en el sistema de Salud.