CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- Con la desaparición del ramo 23, Victoria dejó de recibir 170 millones de pesos, lo cual frenaría parte de la actividad económica, sin posibilidad de que regrese el próximo año, situación que afectaría directamente a la población afirmo Xicoténcatl González Uresti.

Así mismo, el presidente municipal señaló que en base a esta decisión federal, alcaldes de diferentes partes del país, de la fracción panista, así como de otros partidos y colores, se unirán para exigir un dialogo con Andrés Manuel Lopez Obrador.

Hoy amanecimos con la muy lamentable y preocupante noticia de que se acaba el ramo 23 de una manera definitiva, este año dejamos de percibir más de 170 millones de pesos y el año que entra anunciaron que no habrá ramo 23 lo cual es un atentado contra el federalismo, contra la municipalidad”, aseguró el edil.

Para evitar moches, Ramo 23 no regresará

El presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta pública de la Cámara de Diputados, el morenista Alfonso Ramírez Cuéllar, advirtió ante alcaldes de diversas partes del país que, en el Paquete Económico para 2020 próximo a analizarse, no regresará el ramo 23, que se refería, según Morena, a los recursos destinados a discrecionalidad a estados y municipios sin que se tuviera transparencia en su ejercicio, los llamados moches.

Durante la Asamblea Nacional de Presidentes Municipales rumbo a la Convención Nacional Hacendaria que se realiza en la Cámara de Diputados, el legislador se refirió al análisis del paquete económico que llegará el próximo 8 de septiembre a San Lázaro, el cual contiene la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos para 2020, e hizo un llamado a los alcaldes a encarnar una nueva lucha municipalista por el beneficio y atención a las necesidades de sus poblaciones.

EL POLÉMICO RAMO 23

La asignación de ese fondo —que en 2018 fue de 156,463 millones de pesos— a estados y municipios ha sido cuestionada, pues organizaciones como México Evalúa señalan que al carecer de reglas para su operación abre la puerta a la discrecionalidad y a su uso como herramienta de “control político”.

El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, ha dicho que se buscará eliminar el Ramo 23 del presupuesto del próximo año porque, asegura, se utiliza para “proyectos sin sustento” que terminan en “el caño de la corrupción y el desperdicio”.

Sin embargo, gobernadores como Enrique Alfaro (Jalisco) o Javier Corral (Chihuahua) y varios alcaldes han manifestado su preocupación, pues dicen que no saben cómo financiarán proyectos a nivel local.

Más allá de las decisiones que se tomen en torno a él, a continuación te presentamos tres polémicas que han rodeado al Ramo 23:

El ‘castigo’ a Chihuahua

La asignación de recursos a través de este fondo fue el centro de un conflicto entre el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, y la administración del expresidente Enrique Peña Nieto a inicios de este año.

El mandatario acusó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SCHP) retuvo 700 millones de pesos asignados a Chihuahua en los fondos del Ramo 23 como represalia del gobierno federal por las investigaciones que su gobierno realizaba contra César Duarte, su antecesor, acusado de desviar dinero público para financiar al PRI, entonces en el poder.

En noviembre pasado, Corral retomó las acusaciones de un “castigo” a su administración a través del Ramo 23. Sostuvo que había solicitado 1,500 millones de pesos a la SCHP para cerrar el año y esta que solamente le había ofrecido 400 millones.

Obviamente tratan de desquitarse, ya de salida, con nosotros y le hemos pedido al presidente electo que no debe permitirlo porque es, evidentemente, una nueva represalia de la Secretaría de Hacienda”, declaró Corral el 17 de noviembre pasado.

Ante la posibilidad de que el fondo desaparezca, el gobernador de Chihuahua ha manifestado que lo que se requiere es una regulación para que esos recursos no se presten a un uso discrecional.

Sin reglas y con “favoritismos”

Como parte de la revisión a la Cuenta Pública 2016, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) advirtió que la falta de reglas para el manejo de los recursos del Ramo 23, llamado “Previsiones Salariales y Económicas”, facilita que los recursos se ejerzan “con exceso de discrecionalidad”.

La organización México Evalúa ha señalado que, a través de esta bolsa del presupuesto, se han hecho transferencias directas a estados y municipios sin diseño ni normatividad alguna, vía convenios que, en su mayoría, no son públicos.

En su estudio “ Arquitectura del Ramo 23 ”, la organización detectó que durante las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto se aplicaron criterios distintos en el reparto de estos recursos.

Mientras el panista privilegió el reparto de recursos del ramo a gobiernos emanados de su partido en periodos electorales, en la administración del priista las transferencias se enfocaron a estados gobernados por la oposición, lo que se interpretó como un intento de “ganar aliados”.

Los “moches” que salpicaron al PAN

En 2013, alcaldes de Guanajuato acusaron a los exdiputados Luis Alberto Villarreal y Jorge Villalobos de cobrar comisiones de hasta 25% a cambio de asignar recursos para infraestructura en sus ayuntamientos a través del Ramo 23.

En su momento, las acusaciones también alcanzaron al excoordinador parlamentario del PRI, Manlio Fabio Beltrones.

Dos años después, los señalamientos sobre los llamados “moches” salpicaron al excandidato presidencial Ricardo Anaya, cuando se difundió una llamada con el entonces precandidato al gobierno de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, en la que presuntamente hablaban de esta práctica.

El “cobro de cuotas” fue uno de los motivos por los que Acción Nacional creó su Comisión Anticorrupción, donde uno de los temas más denunciados, según el exsenador Ernesto Ruffo, fue precisamente la petición de cuotas a alcaldes y gobernadores a cambio de que los diputados federales asignaran recursos federales a sus administraciones.