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Tamaulipeco.- Miles de agricultores tamaulipecos realizarán, este jueves próximo, una movilización masiva que incluye el cierre de carreteras y la toma de las oficinas que la Sagarpa tiene en todo el estado, para exigir al Gobierno federal que dé marcha atrás en su pretensión de reducir en 22 mil millones de pesos el presupuesto para el campo en el 2017.

Agustín Hernández Cardona y Juan Manuel Horak Santoyo, presidentes de las Uniones Regionales Agrícolas del Norte y Sur del Estado, respectivamente, advirtieron que será una movilización sin precedentes en Tamaulipas.

Las acciones previstas para el jueves incluyen la toma de los 34 Centros de Apoyo al Desarrollo Rural (Cader) y de nueve jefaturas de Distrito de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

También serán tomadas las oficinas de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aseca) en el norte del estado, y se procederá al bloqueo de algunas de las principales carreteras con el despliegue de maquinaria.

A las 12:30 horas las caravanas de agricultores que saldrán de los diferentes municipios del norte convergerán en la brecha 102, afuera de las oficinas de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca), la instancia de Sagarpa encargada del subsidio para la comercialización de las cosechas.

En el sur no se tiene definido el punto de concurrencia de los contingentes campesinos, pero se prevé que sea en Altamira.

Hernández Cardona detalló que las movilizaciones en Tamaulipas serán previas a las que se tiene contempladas para el próximo lunes siete de noviembre en Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Baja California, Jalisco, Guanajuato y San Luis Potosí, que son los principales productores de grano en el país.

Esos ocho estados producen el 80 por ciento de sorgo, trigo y maíz que consume México.

“Igual que en Tamaulipas lo haremos este jueves, el próximo lunes en todas esas entidades y por supuesto en la nuestra, habrá grandes movilizaciones de los productores para protestar por la política agropecuaria del Gobierno federal”, refirió.

El proyecto de presupuesto para el 2017 es de 62 mil millones de pesos contra los 84 mil que se autorizó en el 2016, lo que implica una reducción de 22 mil millones de pesos.

“Si con los 84 mil millones autorizados para el 2016 no hayan cómo pagarnos mil 150 millones de pesos de los diferentes programas de subsidio, no queremos imaginarnos lo que va a suceder el próximo año”, refirió Hernández Cardona.

La disminución de recursos afectará principalmente a programas como Proagro, Diesel Agropecuario y el de Apoyo a la Comercialización.

Bajo esas condiciones, señalaron los líderes campesinos, es imposible que, como era el objetivo del Tratado de Libre Comercio, (TLC), el campo mexicano pueda competir con el de Estados Unidos, donde los agricultores reciben grandes subsidios y tienen derecho a tener extensiones de hasta dos mil hectáreas.

“Allá el diesel se los venden entre siete y ocho pesos y aquí con el subsidio cuesta 14.20 pesos. Allá pueden tener hasta dos mil hectáreas para reducir costos y aquí apenas nos permiten tener 200 hectáreas. El Proagro, que es el programa más importante, inició con un subsidio de 200 hectáreas a mil 300 pesos por hectárea, el año pasado lo bajaron a 80 hectáreas con un pago de 700 pesos y ahora quieren reducir la superficie a 20 hectáreas con un apoyo de 400 pesos”, mencionó.

Además de ello, el precio de los granos va cada vez más a la baja, por lo que es precisamente en estos momentos cuando el campo mexicano requiere de más apoyo del Gobierno.

En la defensa del presupuesto para el campo participan también los diputados federales y todas las organizaciones de productores.

“Vamos a buscar también entrevistarnos con los líderes nacionales de los principales partidos políticos, como el PRI, PAN y PRD, para sensibilizarlos y hacerles ver cómo nos van a ‘madrear’ si reducen el presupuesto. Queremos que no se vayan con la finta”, indicó el líder de los agricultores en el norte de Tamaulipas.